19 de julio de 2020

Lo que no vemos (2)

Nuestra idea de la realidad esta formada por la información que nos llega, lo que vemos, oímos, leemos, etc. Pero esa información no es "la realidad", sino lo que paso luego de un proceso de filtrado que no vemos, donde hubo una selección, priorización, y incluso modificación de esa información. No vemos esos filtros, pero tomamos el resultado de esa manipulación como la realidad.

Hay filtros físicos, solo vemos dentro de determinado rango de anchos de banda, oímos en un rango de frecuencias, no podemos ver directamente lo demasiado chico, demasiado grande, demasiado lejos o demasiado tenue, hay información para la cual no tenemos sentido para percibirla, y hay mucho que esta directamente fuera de nuestro alcance directo o indirecto.

De lo que nos llega a nuestros sentidos, tenemos procesos que hacen de filtro. El punto ciego es un lugar que nuestros ojos no perciben, pero complementamos la información con lo que vimos antes o simplemente se inventa lo que debería haber en ese lugar, y eso es lo que nos dice nuestra percepción, lo que cuenta para nosotros como realidad. Hay muchos experimentos y juegos que se pueden hacer que nos muestran como nuestra percepción de la realidad difiere de esta, pero tenemos que tener en cuenta que ese filtro esta siempre presente.

Y tenemos otros filtros internos, el sesgo de confirmación hace que registremos solo lo que sigue patrones que esperamos. Y hay muchos mas Sesgos cognitivos que tienen un proceso de selección o modificación con lo que percibimos o recordamos.

Aparte de lo interno, hay filtros externos, lo que vemos en las noticias es el resultado de un proceso de selección, y en muchos casos modificación, de lo que pasa en la realidad. Los libros y películas a las que accedemos también, aunque para cosas caras de producir el filtrado haya ocurrido antes de que se hubiera creado el producto. Lo que vemos en las redes sociales también lo fue, en una escala mucho mas grande de generación de contenido, y de filtrado, selección y muchas veces modificación o reedición.

Si bien es difícil quitar esos filtros, o siquiera ubicarlos, podemos ver parte de su acción teniendo distintas fuentes, esperando consistencia, tener alguna visión del campo real que nos están filtrando (alguna idea vaga sobre las cosas que no estamos viendo, lo que fue modificado, o intencionalidad/razón de ese filtrado para volverlo predecible). Hacer visible esos filtros, entenderlos, y entender lo que no nos están dejando ver, y por qué, puede darnos una mejor comprensión de la realidad. O al menos, ser conscientes del tipo de cosas que se nos oculta.

1 de abril de 2020

La paradoja de la prediccion

Me gusta la ciencia ficción, y las historias de viajes en el tiempo y las paradojas que eso provoca son bastante populares.

Un motivo que me pareció medio único es el del cuento El Factor Letal, de Phillip K. Dick (recomiendo leerlo antes de continuar con esto, discuto mucho de su trama). En esta historia, ocurre una paradoja no por viajar al pasado y cambiarlo, sino por viajar al futuro, y volver esencialmente con información que provocó que se tomaran decisiones distintas. El problema no fue el ir al futuro, sino que la información del futuro fue a su propio pasado, y ese futuro ya dejó de ser lo que era. Y como en El Ruido de un Trueno de Ray Bradbury, un cambio muy pequeño como esa información provocaba cambios muy grandes en el futuro.

No podemos viajar al pasado, pero tenemos predicciones de una forma u otra, cosas que nos dicen como debería ser el futuro, y sobre las cuales tomamos decisiones. Esto ya nos deja en el terreno de la paradoja, no tanto porque el futuro hubiera realmente sido otro, sino porque la misma predicción es un factor que puede influir en que ese futuro pase.

Hacemos predicciones todo el tiempo. Probablemente una de las cosas que nos dio una ventaja evolutiva fue nuestra capacidad de hacer predicciones a largo plazo, a veces por extrapolación, otras veces por reconocimiento de patrones, y otras veces por historias y tradiciones. No nos decía como iba realmente a ser el futuro, pero nos daba una predicción y una guía de acción mejor que el actuar al azar o sin saber posibles consecuencias. Con el tiempo esas predicciones se hicieron mas sofisticadas, la religión daba una serie de reglas que si no se seguían, algo malo iba a pasar en el futuro, la literatura nos dio más historias con acciones o actitudes que nos llevaban a alguna forma de éxito o fracaso sobre los cuales las culturas y las formas de actuar cambiaron, y la ciencia nos dio una forma de predicción mas rigurosa, aunque más sobre la naturaleza que sobre factores humanos.

Esas predicciones, para empezar, no son perfectas. Tenemos un conocimiento muy parcial de los factores que nos llevan al futuro, sobre lo que otras personas conocen y usan al tomar sus propias decisiones. Cuando nuestra predicción es sobre algo delimitado y sin intervención humana (por ejemplo, "este puente va a soportar X peso?") tal vez nuestras predicciones estén adecuadamente fundadas, pero cuando entran factores humanos las cosas no son tan precisas.

Y nuestras predicciones usualmente cambian como actuamos. Decidimos que hacemos en buena parte en base a nuestra predicción (exacta o intuitiva, basadas en historias o hechos, o siguiendo "impulsos", sesgos cognitivos, o caprichos) de lo que consideramos que pueden traer nuestras distintas vías de acción, o cuando menos, una vía de acción.

Ahí ya hay un problema.  Muchas decisiones son solamente predecir que pasaría si hago X cosa, y decidir que se hace o no dependiendo de ese resultado, pero no se estudia el que pasa si no se hace. Podemos apartarnos de un futuro que prevemos y no nos gusta para ponernos en camino a otro que no nos preocupamos en prever y que puede ser peor.

Pero mas al foco de esto, nuestra predicción ya cambió lo que "iba" a pasar, actuemos distinto o no, ahora tenemos información que antes no teníamos, y podemos actuar de formas distintas a lo que lo hubiéramos hecho en el camino a lo que nos llevaría nuestra decisión. Y si esto es malo a nivel de individuos, lo es mas a nivel de poblaciones, cuyos integrantes hacen y consumen predicciones también.

Y esto vale tanto a nivel de predicciones personales, como predicciones institucionalizadas, hechas por economistas, sociólogos, inversores, equipos de gobierno o encuestadoras. Y si bien las diferencias de actitudes de individuo a individuo pueden tener un factor de azar que puede considerarse "ruido", hay veces que actitudes de uno o muy pocos individuos pueden causar grandes cambios sobre lo predicho, o no ser una diferencia no tan al azar, ya sea por factores externos, o causados por las mismas predicciones (publicadas o personales) y la predicción errar por mucho a lo que realmente pase. Y esto es independiente de cuan correcta era la matemática usada en las predicciones iniciales, que se conozca el resultado de esa matemática, no su proceso, sería lo que invalidaría su precisión. Y si no fueran lo suficientemente difundidos esos resultados, predicciones menos formales hechas por cada uno ya serían un factor de cambio.

Por supuesto que la realidad es mucho mas compleja que esto, y hay factores externos o no tomados en cuenta que influyen en como se van a desarrollar las cosas. Pero aún si se tuviera un sistema cerrado y completamente conocido, el futuro, o sus predicciones, agregan un factor fundamental en nuestras probabilidades de predecir como se va a comportar.

18 de enero de 2020

Lo que no vemos (1)

Somos malos con los números grandes, y aun más malos en tratar de entender la realidad sin colocar una historia detrás. Así que voy a definir está parte como lo opuesto a eso.


Somos conscientes sobre ganadores de loterías, millonarios, personas famosas y destacadas. Son números chicos después de todo, apuntando a muy pocos, identificables y hasta tal vez se pueda empatizar con ellos. Tienen detrás historias de compra llegaron adonde están, como lo lograron, un mapa de ruta para nosotros por si quisiéramos ser como ellos o lograr algo parecido. No siempre tiene que ser positivo lo que logren, un criminal, alguien a quien le pasó una desgracia y tiene visibilidad en un informativo u obra que se centre en el, también cumple con estas características.

En este aspecto lo que no vemos es todos los otros, que son números de órdenes varias veces mayor. Si, somos intelectualmente conscientes que por cada ganador del premio mayor de la lotería hay de decenas de miles, a millones, que no sacaron nada (podemos entender la palabra millón, pero enfrentado a un ganador de lotería puede pensarse en un número suficientemente chico de gente como para tener posibilidades. Lo mismo pasa con famosos, millonarios, artistas y más, por cada uno que llega a nuestra atención hay realmente mucha gente que quedó en el camino, número que no se percibe o asimila como especialmente grande.

Y a esto hay que sumarle historias. No se llega ahí por azar, sino un conjunto de pasos definidos que si uno siguiera igual hubiera terminado en la misma situación. Pero entre las cosas que no vemos, en el conjunto de gente que no logro esa visibilidad, es si tomaron o no los mismos pasos, tenían capacidades similares o se enfrentaron a las mismas oportunidades. La historia que nos lleva ahí puede no llevarnos ahí, o ser mucho más compleja, o tener un conjunto de factores lo suficientemente caóticos como para que no haya un camino claro. Pero sólo percibimos las historias claras y relativamente simples, pocos factores y visibles, no los cientos o miles de componentes que forman parte del camino.

Aún en lo que tenemos cerca y al alcance es algo que borramos, o no podemos abarcar, de como entendemos el mundo.

Y sobre esto, tenemos que incluir lo que no tenemos al alcance.